Así se vivió el eclipse total de Sol que apagó el día en Alcalá, Guadalajara y Corredor del Henares

Así se vivió el eclipse total de Sol que apagó el día en Alcalá, Guadalajara y Corredor del Henares

La gran cita se vivió de forma especial en el Observatorio Astronómico de Yebes, Guadalajara, el mayor de la red del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

«No hay gafas del sol para el eclipse». Por mucho que este cartel colgara de algunas farmacias en Alcalá, aún pudimos a ver a padres con hijos acercándose a probar suerte a eso de las 19,30 horas. Quedaban apenas 10 minutos para que todo empezara este 12 de agosto, pero ya no había más gafas. Había que contentarse con que algún vecino o amigo te prestara las suyas homologadas para disfrutar, al menos, unos segundos, de un hecho insólito. El eclipse total de Sol que apagó el día en pleno atardecer sobre las 20,15 horas sobrecogió a media España, y por supuesto, a Alcalá, Guadalajara y alrededores.

En Alcalá, por ejemplo, vimos atascos en la A2 justo antes del eclipse, muchos iban al observatorio improsivado de Los Santos de la Humosa. Posteriormente, muchos vecinos salieron a parques con gran visión como estas imágenes inferiores en Reyes Católicos (imagen inferior Claudio Monterroso para La Luna TV).

Pero al margen de Alcalá o Torrejón, muchos lugares del norte de España fueron idóneos para disfrutar del eclipse en todo su esplendor, desde Galicia a las Islas Baleares. Se vio en capitales de provincia, pero fueron los paisajes de pueblos de la España vaciada como los de la provincia de Guadalajara, con sus eras, sus ermitas y sus campos, los que se convirtieron en el plató perfecto para contemplarlo. Desde Pioz, por ejemplo, nos enviaban fotos de numerosos campos con gente en sus sillas viendo el espectáculo.

Eso sí, el epicentro del país fue Yebes, sí, cerca de la famosa estación del AVE de Guadalajara que esta vez fue protagonista porque este pueblo de unos 5.600 habitantes y situado a 80 kilómetros de Madrid, fue el elegido por el Gobierno para hacer el seguimiento oficial del primer eclipse que vemos en la Península desde 1912. A 930 metros de altitud se encuentra el Observatorio Astronómico de Yebes, el mayor de la red del Instituto Geográfico Nacional (IGN). El imponente radiotelescopio de 40 metros, «la joya de la corona del observatorio», en palabras de su director, Pablo de Vicente, sirvió la imagen, por ejemplo, que pudimos ver en numerosas televisiones ya con sus filtros incluidos para poder verlo sin problemas.

El eclipse total apenas duró un minuto pero la belleza fue espectacular. Luego volvió el día y pronto caería de nuevo la noche, eso sí, ya no por culpa de la luna tapando al sol, sino por sus movimientos habituales.

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