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Gema Castaño: «Me siento muy orgullosa de la unidad que están demostrando los torrejoneros en estos momentos tan complicados»

Gema Castaño: «Me siento muy orgullosa de la unidad que están demostrando los torrejoneros en estos momentos tan complicados»

La cantante y compositora de Torrejón nos cuenta como pasa estos días de confinamiento. Mientras espera para continuar con la grabación de su tercer disco, ha compuesto unas sevillanas para Robledillo de la Vera, la tierra de sus padres

Hay quién nace predestinado, así que cuando la naturaleza te regala los ojos verdes de la copla de León y Quiroga sólo puedes ser una cosa: artista. Gema Castaño lo es. Empezó bailando en su ciudad natal, Torrejón de Ardoz, y de allí solo se ha movido para ir de gira o a Robledillo de la Vera, en Cáceres, donde están sus raíces extremeñas. Estos son sus dos lugares de referencia, los que en los tiempos del coronavirus y el confinamiento, le duelen como puñaladas, al modo de sentir de las copleras.

Hablamos con Gema desde su casa de Torrejón, en donde pasa estos días haciendo deberes con su hija, recordando anécdotas con su hermano y compartiendo charlas con Sagrario, su madre, que le inculcó el amor por la poesía y Antonio, su padre, que la ha acompañado por media España desde que empezó su carrera como artista.

La primera vez que cantó de cara al público tenía 12 años. Fue en un programa de talentos de Radio Intercontinental, al que llegó como invitada después de que la madre de un amiga la oyese cantar en un cumpleaños. En ese momento ya había mordido la manzana del artisteo y lo que vino después no fue más que seguir dando bocados. Con María Teresa Campos se plantó en la final de un concurso de coplas incluido en el programa que la periodista malagueña presentaba en Televisón Española y, años más tarde, llegaría el Festival de Benidorm. En ese momento había dejado aparcada la copla para centrarse en el pop y formaba parte del dúo «Sólo Dos», con Benjamín Paredes. La idea partió de un directivo de AR Producciones, compañía para la que Gema componía y que vio en la de Torrejón un gran potencial como intérprete. Con el grupo grabaría dos discos, mientras seguía componiendo para otros artistas.

Rumbo a Eurovisión

Acostumbrada a tocar muchos palos le llegó la oportunidad de probar en los medios de comunicación y la experiencia fue tan buena que allí se quedó durante 10 años, compaginando su trabajo como locutora de radio en la emisora RK20 y presentadora en Televisión del Corredor. Pero la música no quería soltarla y, en el año 2005, el productor Alejandro de Pinedo mandó una de sus canciones a un concurso para elegir el tema que representaría a España en el festival de Eurovisión. «El Santo Job» se quedó a las puertas del sueño europeo, pero le sirvió a Gema para consolidarse como compositora. De hecho, dos temas suyos volvieron a ese concurso en años posteriores en la voz de otros artistas.

«A Tu Vera»

Como un amor adolescente, la música volvió a buscarla y la copla, la de sus inicios, le dio la oportunidad de retornar a los escenarios. Tras participar el el talent show «A Tu Vera» de Television De Castilla la Mancha, en la que fue una de la cinco finalistas, formó un grupo con sus compañeras Inmaculada Paniagua y Sheila Zamora: «Sueños de Copla». Desde entonces no han parado de actuar por toda España y han grabado dos discos. Hay un tercero en camino, pero habrá que esperar a que todo se normalice para sacarlo a la calle. Mientras tanto, podemos disfrutar del primer sencillo: «El Lerele»».

ESCUCHA AQUÍ EL SINGLE «EL LERELE» DE SUEÑOS DE COPLA

Como compositora también ha dado importantes pasos. De hecho es, junto con David Santiestban, la creadora del tema con el que «Kiko y Sara» volvieron a la música: Perro que ladra, no muerde», que sonó en las principales emisoras de radio del país. La radio es, precisamente, su otra pasión y, después de un tiempo alejada de ella, recaló primero en Cadena Dial y luego en Radiolé, donde podemos escucharla cada tarde.

Recuperar nuestra humanidad

Dice Gema que en estos días de desconcierto ha encontrado refugio en la música, que para ella tiene un efecto sanador. Como les pasa a muchos, el coronavirus se ha llevado a gente muy querida para ella de la que no ha podido despedirse. Añade que es la parte más inhumana de la enfermedad, las personas que fallecen solas sin poder despedirse de sus seres queridos, lo que le hace polvo el corazón. Sin embargo, como es de naturaleza optimista, intenta buscar algo positivo. Por ejemplo, pasar más tiempo en familia y recuperar las charlas telefónicas con los amigos. «Vivíamos demasiado deprisa» dice Gema y «poníamos muchas etiquetas a la gente por lo que era o tenía. Ahora nos hemos dado cuenta de que hay personas imprescindibles que antes eran invisibles, como los servicios de limpieza, repartidores o personal de un supermercado». «Nos hemos dado cuenta del valor de un abrazo y de lo que podemos conseguir cuando estamos unidos. Hemos recuperado nuestra humanidad», reflexiona.

Estos días se siente especialmente orgullosa de su condición de torrejonera. La ciudad se ha vuelto una piña para hacer frente al coronavirus, aunque a ella no le ha extrañado. Torrejón no se olvida de los suyos, como cuando después de años sin cantar en la ciudad, el Teatro José María Rodero, se llenó hasta la bandera para verla actuar junto a sus compañeras.

Lo primero que hará en cuanto acabe el confinamiento va a ser una escapada a Robledillo de la Vera. Nada como volver al lugar en el que todos conocen tu nombre. Mientras tanto, les ha dedicado a sus paisanos unas sevillanas en las que les canta lo mucho que les añora.

ESCUCHA AQUÍ LAS SEVILLANAS DEDICADAS A ROBLEDILLO

Son casi las ocho de la tarde y, con esa voz tan cálida como su mirada, me dice que tiene que salir a aplaudir. Nadie como ella para saber el valor de un aplauso, solo que esta vez es Gema Castaño, la que emocionada y agradecida, ovaciona desde el patio de butacas.

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