La alcaldesa visitó el mural una vez finalizados los trabajos en la Casa Tapón junto a los Santos Niños Paralelamente han surgido voces críticas por haber retirado el mural cervantino anterior
La pared medianera de la Casa Tapón, sede de la Concejalía de Juventud y del CIDAJ, que da a la plaza de los Santos Niños, va a estar decorada a partir de ahora con un mural obra de un artista estrechamente vinculado a Alcalá de Henares como es Manu Cardiel, autor de otros murales en barrios y edificios públicos de nuestra ciudad.
La alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, visitó el viernes el lugar para conocer de primera mano la ejecución de la obra y ha tenido la oportunidad de departir con el artista, que concluirá su labor en los próximos días.
En el mural se reproducirá la célebre panorámica de Alcalá a vista de pájaro, dibujada por el artista Anton Van der Wyngaerde en 1565, y tendrá un coste de 12.700 euros. Con esta actuación se pondrá fin al deterioro del mural anterior y se embellecerá esa gran fachada, como parte a su vez de la gran remodelación y renovación estética que se está llevando a cabo en la plaza de los Santos Niños.

“Con esta obra apostamos también por la recuperación y la visibilidad de nuestro patrimonio, sobre la base de este dibujo histórico e icónico, pues es la primera gran representación gráfica que existe de nuestra ciudad”, ha señalado Piquet, que ha destacado también que este mural “representa, asimismo, un espaldarazo al arte urbano y a sus jóvenes artistas, incorporándolos así al plan de regeneración y transformación urbana que estamos desarrollando en nuestra ciudad”.
Por su parte, el muralista Manu Cardiel ha explicado que el nuevo mural de la Plaza de los Santos Niños ha supuesto “adaptar una imagen histórica, con una perspectiva más longitudinal y vista de pájaro, a una plantilla más cuadrada”, llevándola a un lenguaje artístico “mucho más de línea”, aunque manteniendo siempre como prioridad la integración patrimonial de la obra. “Queríamos primar el contexto patrimonial por encima de que prevaleciera mi estilo”, ha señalado el artista, que también ha detallado el trabajo técnico realizado desde el inicio de la intervención para favorecer la conservación del mural mediante tareas de raspado, fijador, revestimiento y un barniz final protector que permita mantener la paleta de colores integrada en el entorno de la Plaza de los Santos Niños y la Calle Mayor.
Mientras, el concejal de Patrimonio Histórico, Vicente Pérez, ha explicado que la elección de esta representación histórica “es fruto de una reflexión conjunta entre el equipo técnico de Patrimonio Histórico y el propio autor” para incorporar un mural plenamente acorde al entorno monumental. Pérez ha destacado que la obra permite reconocer visualmente elementos históricos de la ciudad como la Puerta de Madrid, la Puerta del Vado, el Palacio Arzobispal, la Magistral o el entorno de Alcalá Vieja, ayudando así a contextualizar “cómo era la ciudad en el siglo XVI de una forma gráfica, fácil y sencilla”. Además, ha subrayado que la actuación se enmarca dentro de las obras de mejora de la Plaza de los Santos Niños y de proyectos municipales como Alcalá Luce para seguir poniendo en valor el patrimonio monumental de la ciudad.
Voces críticas por retirar el mural anterior
De forma paralela también han surgido algunas voces críticas por la retirada del mural anterior del dibujante argentino Miguel Rep. El cervantista y doctor, José Manuel Lucía Megías, uno de los mayores expertos de Cervantes de nuestro país, ha cuestionado la desaparición del mural de Miguel Rep y reclama un debate sobre patrimonio, cultura y legalidad.
El deterioro del mural alcalaíno era evidente desde hacía algunos años, pero la intención en un primer momento no era sustituirlo, como ha ocurrido, sino restaurarlo. Ese tenía un fondo amarillo intenso sobre el que resaltaban un Quijote y un Sancho en negro que hubieran sido fáciles de recrear aun sin su presencia.

En julio de 2011 se inauguró el primero de los murales, el de Alcalá de Rep. Poco después, en noviembre, hizo lo mismo bajo en Argentina. De esta forma se simbolizaba la unión de dos ciudades, Alcalá de Henares y Azul, una ciudad argentina a casi 10.500 kilómetros de distancia, localidades hermanas cuya unión se consumaba en dos pinturas murales a un lado y otro del océano. El filólogo, escritor y profesor de la Universidad Complutense José Manuel Lucía Megías, promotor del hermanamiento de las ciudades, ha explicado a El País que la obra de Alcalá comenzó a mostrar sus primeros síntomas de “estrés” por el paso del tiempo a los “cinco o seis” años de inaugurada. El gobierno municipal, en manos del PSOE en ese momento, inició las conversaciones para restaurarla, pero poco a poco el proyecto cayó en el olvido. Hoy ya no existe en Alcalá. Se ha sustituido por otro nuevo.
Lucía Megías firma en Alcalá Hoy un alegato cuestionado la desaparición del mural de Miguel Rep y reclama un debate sobre patrimonio, cultura y legalidad.































