Se transformará en un Palacio de Congresos. La actuación, valorada en 4,5 millones de euros, es un proyecto financiado con ayuda de Fondos Europeos que permitirá consolidar y restaurar muros y bóvedas, acondicionar las caballerizas y salones como espacios expositivos y reforzar el valor turístico, cultural y económico del conjunto histórico.
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha presentado el proyecto de ejecución correspondiente a la primera fase de rehabilitación del Alcázar de Guadalajara junto al Segundo Teniente de Alcalde y concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban; el Tercer Teniente de Alcalde y concejal de Fondos Europeos, Obras Públicas Municipales e Infraestructuras, Santiago López Pomeda; el jefe de servicio de Urbanismo, César Gismera; y la arquitecta del estudio LAVILA, Paula Lumbreras. Una intervención que permitirá avanzar en la recuperación integral de este espacio patrimonial para convertirlo en el futuro Palacio de Congresos de la ciudad.
“Estamos hablando de un proyecto que no solo supone una transformación y mejora de la ciudad, sino que se basa en la recuperación de un bien que forma parte del patrimonio histórico de Guadalajara” ha destacado la alcaldesa, subrayando la importancia de esta intervención para recuperar uno de los grandes símbolos históricos de la ciudad.
El proyecto de esta primera fase contempla la consolidación y restauración de muros y bóvedas, así como el acondicionamiento de las caballerizas y salones del Alcázar como espacios expositivos. La actuación, que cuenta con una inversión de 4,5 millones de euros, está prevista que comience en noviembre de 2026, con una duración aproximada de los trabajos de 24 meses.
“Gracias a la planificación estratégica de este equipo de gobierno y de todo el personal del Ayuntamiento, especialmente de las Áreas de Infraestructuras y Urbanismo, Guadalajara ha recibido 12,1 millones de euros de Fondos Europeos, de los cuales 2,2 millones de euros irán destinados a este proyecto y el resto serán aportados por el Ayuntamiento. Hablamos de la mayor cifra posible, que sitúa a Guadalajara como referente nacional en la planificación urbana sostenible” ha destacado la alcaldesa, quien ha agradecido el trabajo del Área de Infraestructuras y Fondos Europeos y la colaboración permanente del Área de Urbanismo.
El proyecto de rehabilitación del Alcázar se enmarca en el Plan de Actuación Integrado (PAI) de la ciudad, una estrategia municipal financiada a través de las ayudas del Fondos Europeos EDIL (Estrategias de Desarrollo Integrado Local) y que en este caso se encuentra orientada a recuperar el patrimonio histórico como elemento de transformación urbana y social.
“Son actuaciones integradas, transformadoras que fomentan la sostenibilidad, la eficiencia energética y la cohesión territorial y que sin lugar a duda van a mejorar la ciudad y la vida de los guadalajareños”, ha señalado la alcaldesa destacando la importancia de esta intervención que permitirá poner en valor el Alcázar como un recurso turístico, cultural y educativo de primer nivel, integrándolo en las rutas culturales y turísticas de Guadalajara, revitalizando el centro histórico como motor económico y social y aplicando criterios de sostenibilidad en la conservación y uso del patrimonio.
Tanto el equipo de Gobierno como el equipo técnico, han desgranado las fases en las que se desarrollará la rehabilitación del Alcázar, así como la primera fase del proyecto que se desarrollará sobre cuatro grandes líneas de intervención que permitirán recuperar el edificio desde una perspectiva histórica, funcional y ciudadana. En primer lugar, se contempla la retirada de elementos espurios, entendidos como aquellos añadidos posteriormente que no forman parte de la configuración original del inmueble. Junto a ello, se llevará a cabo la consolidación de las estructuras históricas para garantizar la seguridad estructural y la seguridad de las personas, detener los procesos de degradación, recuperar elementos originales mediante trabajos de limpieza y restauración y favorecer la puesta en valor del conjunto arquitectónico. Asimismo, el proyecto mejorará la experiencia del visitante mediante un recorrido adaptado a la historia y evolución constructiva del monumento, garantizando la accesibilidad universal desde la calle Madrid hasta el acceso al museo y, en el interior, hasta la salida mediante la rampa de conexión con el Parque Fluvial del Alamín. Finalmente, se recuperarán los espacios históricos y se adecuarán funcionalmente para su uso museístico, creando un centro de interpretación del Alcázar que permitirá al visitante comprender las distintas etapas históricas que se han sucedido en el inmueble. El espacio expositivo contará con una superficie cercana a los 900 metros cuadrados y tendrá una capacidad aproximada para 400 personas.
La arquitecta del estudio LAVILA, Paula Lumbreras, que ha explicado las fases de la intervención a través de un detallado recorrido fotográfico, ha destacado el valor patrimonial del Alcázar como base fundamental del proyecto subrayando que “entender el desarrollo histórico es clave para entender los ejes clave de desarrollo del proyecto”.
La finalización de esta fase permitirá contemplar los resultados de la intervención tras un plazo de ejecución estimado de 24 meses desde la firma del contrato de obras, continuando así el camino hacia la recuperación completa del Alcázar y su incorporación como uno de los grandes espacios de referencia de Guadalajara. Un proyecto de tres fases que, tal y como ha subrayado el jefe de servicio de Urbanismo, César Gismera, ya ha comenzado la segunda fase para la transformación de dos grandes pabellones del recinto con la adjudicación del contrato de estudio arqueológico que permitirá “caracterizar arqueológicamente los espacios y poder realizar un estudio geotécnico para encargar el proyecto”.
Con esta actuación, el Ayuntamiento de Guadalajara avanza en la recuperación de un Bien de Interés Cultural, garantizando la conservación de sus valores históricos y arquitectónicos y preparando el Alcázar para convertirse en un espacio abierto a la ciudadanía, vinculado al conocimiento, la cultura, el turismo y la actividad congresual de la ciudad.


























