Tras cinco jornadas de justas medievales, pasacalles, espectáculos y cerca de 400 puestos repartidos por el centro histórico, el dispositivo especial de limpieza de Valoriza contribuyó a devolver a las calles su aspecto habitual tras la celebración del mercado
Alcalá de Henares despidió el pasado lunes 12 de octubre una nueva edición del Mercado Cervantino, que durante cinco días transformó el centro histórico en un escenario inspirado en el Siglo de Oro. La edición más multitudinaria de su historia, con 469.830 accesos registrados, un 28 % más que en 2025, reunió a miles de vecinos y visitantes en torno a los puestos de artesanía y gastronomía, justas medievales, actuaciones musicales y pasacalles. Una intensa actividad que, tras el cierre del mercado, dio paso a los trabajos de limpieza necesarios para recuperar la normalidad en calles y plazas.
Para atender las necesidades de limpieza de un evento de esta magnitud, Valoriza, empresa responsable del servicio de limpieza viaria de Alcalá de Henares, desplegó un dispositivo especial, adicional al servicio habitual de la ciudad, con alrededor de 20 trabajadores dedicados en exclusiva al Mercado Cervantino, distribuidos en turnos de mañana, tarde y noche. Este operativo contó además con 7 vehículos, entre barredoras, baldeadoras e hidrolimpiadoras a presión, para atender el incremento de residuos asociado a la actividad comercial, gastronómica y festiva, y contribuir al mantenimiento de las condiciones de limpieza durante los cinco días.

El Mercado Cervantino 2026 contó con cerca de 400 puestos, más de 40 compañías artísticas y alrededor de 300 actividades de animación y propuestas diarias. Una programación que se extendió por aproximadamente dos kilómetros del casco histórico, con especial actividad en la Plaza de Cervantes, la Calle Mayor, la Plaza de San Diego, la Plaza de Palacio y la Huerta del Obispo, entre otros espacios.
Un trabajo de limpieza que comienza antes del mercado y continúa después de su cierre
La celebración de un evento de estas características requiere una planificación específica de los servicios de limpieza, tanto por la concentración de visitantes como por la ocupación extraordinaria del espacio público durante varios días.
Las labores habituales del servicio en este tipo de acontecimientos incluyen el barrido manual y mecánico, el vaciado de papeleras, la recogida de residuos y el baldeo de calles y plazas. Estas actuaciones permiten atender las necesidades de limpieza durante las jornadas de mayor afluencia, especialmente en las zonas de restauración, los principales recorridos del mercado y los espacios donde se concentran los espectáculos.

Este trabajo se complementó con las tareas de limpieza realizadas por personal de la propia organización del Mercado Cervantino, que durante la celebración contó con equipos encargados de recorrer el recinto y retirar residuos, contribuyendo al mantenimiento de los espacios ocupados por los puestos y las actividades.
Sin embargo, las labores de limpieza no terminan cuando cierran los puestos y finalizan los espectáculos. Tras la última jornada, los trabajos se centran en recuperar las condiciones habituales de los espacios públicos, una tarea que acompaña la retirada de las instalaciones del mercado.
El desmontaje marca la última fase de recuperación del centro histórico
Aunque el Mercado Cervantino finalizó oficialmente el lunes 12 de octubre, las labores de limpieza continuaron tras su cierre para recuperar las condiciones habituales de las calles y plazas del centro histórico. La retirada de los cerca de 400 puestos, estructuras y elementos decorativos permitió actuar sobre las superficies que durante cinco jornadas habían permanecido ocupadas por instalaciones comerciales, gastronómicas y escenarios, completando así las tareas de limpieza en los diferentes espacios del mercado.
Esta última fase resulta especialmente importante en las calles peatonales y plazas del centro histórico, donde la elevada afluencia de público, el tránsito continuo de personas y la actividad de los establecimientos generan necesidades de limpieza adicionales a las de una jornada habitual.

El objetivo de estas actuaciones es devolver a vecinos, comerciantes y visitantes el uso cotidiano de estos espacios, restableciendo las condiciones habituales de limpieza tras la celebración. Con el Mercado Cervantino, Alcalá de Henares cierra otra de las grandes celebraciones de su calendario anual. Tras cinco días de actividad y una edición que registró una afluencia histórica, el trabajo de los servicios de limpieza ha contribuido tanto al mantenimiento del centro histórico durante el evento como a su recuperación una vez finalizado, permitiendo que la ciudad retome su ritmo cotidiano.






























